Una de las ventajas de los departamentos ubicados en contrafrente es, sin duda, una menor incidencia del ruido de tránsito. Sin embargo, es frecuente que en zonas con gran densidad poblacional y mixtura de usos existan grandes establecimientos comerciales que posean equipamiento en terrazas técnicas o patios traseros que funcionan en forma constante. Como los niveles sonoros de ruido de fondo de estas viviendas suelen ser bajos la influencia de estas fuentes de ruido puntuales resalta fácilmente sobre la situación acústica de base. Esto plantea un serio problema y fue el caso de un supermercado COTO ubicado en el barrio de Belgrano sobre la calle Maure.

Los entrepisos que separan dos unidades habitacionales o bien, ambientes de una vivienda, oficinas u otras salas, deben cumplir desde el punto de vista de la acústica, con aislaciones suficientes tanto para la transmisión de ruido por la vía aérea como por la vía estructural.

Los primeros son las voces, música, TV o los ruidos que en general se generan por la actividad típica en el lugar. Los otros son los que se generan por pasos, arrastre de muebles y en general todo lo que represente un contacto directo sobre el solado.

Estos últimos ruidos ponen en vibración al entrepiso, el que regenera ruidos aéreos en el ambien­te ubicado por debajo. Incluso las paredes del recinto inferior pueden convertirse en fuentes de ruido por las vibra­ciones que le llegan del entrepiso.

El diseño y resolución satisfactoria del problema de ruido de esta subestación, junto con la S. E. Azopardo (tema de otro texto), fueron presentados en el congreso internacional CACIER (Rosa­rio, 2005) por el autor de esta nota con EDESUR como coautor, bajo el título “Control de ruido en sub­es­taciones transformadoras”.

Decibel Sudamericana realizó tratamientos acústicos en subestaciones urbanas cerradas y abier­tas, con excelen­tes re­sultados. En este texto se describirá el tratamiento diseñado y ejecutado en el año 2000 para la S.E. 049 “Centenario” de EDESUR, ubicada en Ramos Mejía 1007, CABA, muy próxima a Parque Centenario.

El diseño y resolución satisfactoria del problema de ruido de esta subestación, junto con la S.E. Centenario (tema de otro texto), fueron presentados en el congreso internacional CACIER (Rosario, 2005) por el autor de esta nota con EDESUR como coautor, bajo el título “Control de ruido en subestaciones transformadoras”.

Las empresas distribuidoras de electricidad en la Argentina han estado construyendo, ampliando o actualizando las esta­ciones y subes­ta­ciones transformadoras de electricidad como consecuencia de las privatizaciones en la década de 1990 (EDESUR se crea en 1992). Da­do que muchas de ellas están ubi­cadas en áreas urbanas y que existen reglamentaciones para limitar la carga sonora so­bre las viviendas vecinas, se incluye el tratamiento acústico en el cuidado ambiental de estos proyectos.

La central térmica Enel Generación Costanera es la mayor planta termoeléctrica de Argen­tina con una potencia de 2300 MW. Se inauguró en 1963 y se encuentra en Avenida España 3301, CABA, en la Zona Sur del área portuaria, en terrenos ganados al Río de La Palta, en la desembocadura del Riachuelo. Es de las llamadas de ciclo combinado que emplea gas natural y combustible líquido. ​

Los generadores eléctricos son fuentes de ruido, desde los equipos domiciliarios hasta los grandes equipos de centrales eléctricas como las del caso que aquí se trata. Merecen, por lo tanto, aten­ción en este aspecto, tanto para proteger al personal que allí trabaja como al vecindario que la puede estar rodeando.

Un shopping en medio urbano de Buenos Aires, Av. Santa Fe 3253, inaugurado en 1990 con edificios de al­tura en su entorno, cuenta con tres grupos electrógenos Cummins (dos KTTA19-GS2/GC3 de 550 kVA y uno KTA38-GS1/GC1 de 775 kVA) con sus respecti­vos silenciadores originales en el arranque de los cuatro ductos de escape (dos del grupo de mayor potencia), cada uno con u­na longitud de más de 40 m "a­guas aba­jo" de los si­lenciado­res. Estos conductos tienen un diáme­tro de 20 cm (los dos primeros) y 15 cm (los dos segun­dos). Los flujos de escape son de 1 500 y 2 500 li­tros por segundo en ese mismo orden. La temperatura de salida de los gases es de 500°C.

(Aceitera General Deheza, Ciudad de Corralito, Córdoba, Arg.)

El adecuado control de ruido tiene gran importancia en todo ámbito, pero donde debe lograrse mayores atenuaciones suele ser en lugares más aislados, de baja densidad poblacional o zonas rurales, donde los niveles sonoros de fondo son extremadamente bajos, por lo que cualquier fuente de ruido que altere ese estado de tranquilidad, va a ser “molesta” con seguridad.

Como referencia de molestia, podemos mencionar que la Norma IRAM 4062-2016 “Ruidos molestos al vecindario”, la cual establece que si la diferencia de niveles sonoros es de 8 dBA o más, se debe considerar molesto.

En recintos cerrados o semicerrados en los que hay fuentes sonoras, que tanto pueden ser equi­pos de fábricas o talleres, como voces en patios cubiertos para recreo de alumnos de escuelas pri­marias o secun­darias, gimnasios para práctica de deportes y otros similares, suelen tener tiempos de reverbe­ración ele­va­dos, es decir, tratarse de recintos muy vivos.

Cuando esto sucede se tienen simultáneamente varios problemas: por un lado, se elevan los ni­veles sonoros porque se suman sonidos que están poco atenuados y por otro, se pierde inteligibilidad al mezclarse unos sonidos con los sucesivos. En plantas industriales, además de afectar al sistema auditivo, no es posible usar sistemas de busca­personas o percibir claramente instrucciones o señales de advertencia. En el caso de patios cubiertos para los recreos escolares, los docentes sufren agresiones sonoras que afectan no solo al sistema auditivo, si­no a su integridad psicofísica.

Todos aquellos que realizamos algún tipo de trabajo que puede ser llevado a cabo a distancia  nos encontramos con muchas situaciones nuevas al trabajar desde nuestro hogar en tiempos de aislamiento preventivo. Seguramente algunas buenas como evitarnos el viaje, usar ropa más cómoda y pasar más tiempo en familia; y otras no tanto. El espacio cada vez más reducido de nuestras viviendas no se lleva bien con la necesidad de tener una oficina en casa. Entonces es necesario realizar un correcto análisis del problema que ayude a buscar soluciones por la vía adecuada. Existen algunas pautas básicas y recomendaciones que pueden hacer estas experiencias menos conflictivas desde el punto de vista acústico.

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